Sesiones de Seguimiento: Marzo

Sesiones de Seguimiento: Marzo 2018 - Reconciliación/Perdón

Ver

¿Qué nos paraliza para ir al encuentro de nuestro prójimo?
¿Me siento pasivo y esperando que los demás me digan qué hacer?
¿Cómo puedo salir de mis ataduras?
Follow-Up Sessions March 2018

Iluminar: Marcos 2, 1-12

Unos días después, Jesús volvió a Cafarnaún y se difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra. Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: <Hijo, tus pecados te son perdonados>. Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior: < ¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Qué puede perdonar los pecados, sino solo Dios?>. Jesús, advirtiendo enseguida que pensaban así, les dijo: < ¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o “Levántate, toma tu camilla y camina” Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados —dijo al paralítico —, yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa>. Él se levantó enseguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: .

Reflexión

El Evangelio presenta a Jesús siempre dispuesto a perdonar los pecados de todos, permitiéndoles experimentar la misericordia y el amor de Dios. Es también Jesús quien les recuerda a sus seguidores que ellos siempre deben estar dispuestos a perdonar a quienes les ofenden. El sacramento de la Reconciliación nos ofrece una fuente inagotable de misericordia, por medio de la cual pedimos y recibimos el perdón de Dios por nuestros pecados. La Iglesia nos ofrece la oportunidad de recibir este sacramento individualmente cada semana en nuestras parroquias, sobre todo en los tiempos de Adviento y Cuaresma. Participa en el sacramento de la Reconciliación en tu parroquia, y promueve una actitud de perdón y reconciliación en tu familia.
Oh Dios misericordioso, me arrepiento por las veces que no he amado como Tú has amado; me arrepiento por las veces que me he alejado de Ti. Sé que me perdonas y que te regocijas cuando regreso a Ti. Gracias por la paz que tu perdón trae a mi corazón. Ayúdame a perdonar a los demás, para así compartir esa paz con los que me rodean. Amén.
Haz silencio para escuchar la voz de Jesús dentro de tu corazón
¿Hacia dónde te lleva la Palabra con la que tu más te identificaste? ¿Qué imagen te viene a la mente?
¿Qué te hace sentir? ¿Alegría? ¿Tristeza? ¿Animo? ¿Sorpresa? ¿Desafío?
Fte: BIBLIA CATOLICA DE LA FAMILIA, Editorial Verbo Divino. Evangelio de Marcos. Página 1237

Actuar según la Palabra

¿Estoy disponible y atento a la realidad que me rodea?
¿Quién es el paralitico de hoy?
¿Me acerco a él para conocer su realidad y ayudarle?
¿A quién más puedo involucrar para dar solución al problema del paralitico?

Celebrar

L/ Señor, no puedo seguir viviendo en mi parálisis.

R/ Ayúdame a reconocer mi pasividad y moverme hacia ti, dador de vida.

L/ Señor, tú siempre estás dispuesto a perdonar.

R/ Ayúdame, a que tu perdón me ponga de pie y con una actitud positiva y proactiva ante la vida.

L/ Señor, tú crees en el perdón.

R/ Ayúdame a enfrentar mi pecado y confiar en mi relación contigo para vivir desbloqueado y confiado en tu poder sanador.

L/ Te pedimos que nos abramos al poder sanador de tu perdón y que no permanezcamos atados a nuestro pecado porque tu Señor nos acoges, nos amas y nos invitas a levantarnos y tomar nuestra camilla, asumir nuestra responsabilidad y vivir en tu paz.

Misión – “Primerear”

Tomate un momento de silencio, y piensa como este mensaje te invita a cambiar de actitud y a confiar en el perdón de Dios. Un perdón que es gratuito y está siempre a nuestra disposición, de parte nuestra solo nos queda abrirnos a su gracias, acoger su misericordia con fe, gratitud y amor para salir de nuestra parálisis o para ayudar a otros a salir de la suya a través de la compasión.
Taking the first Step

Descargar PDF para imprimir

Entrada anterior
Camino al V Encuentro en Portland, OR
Entrada siguiente
El V Encuentro Bendice A La Iglesia Católica De Los EE. UU.