Con la alegría de la Pascua entramos en uno de los tiempos que con más emoción se viven en todas nuestras parroquias. Cada año, cada santuario se reviste de la esperanza que viene con los niños que reciben el Cuerpo y la Sangre de Cristo por primera vez. Es siempre la culminación de un momento para el que las familias, los catequistas y la comunidad en su conjunto se han preparado durante varios años. Celebramos el sacramento más importante que Jesús y la Iglesia nos han dejado. Partimos el pan con una nueva generación a la que hemos transmitido los valores y los dones más preciados de nuestra fe.

Los niños y las niñas viven su Primera Comunión con orgullo y gratitud, al igual que los padres, los padrinos y los catequistas. En Loyola Press también se vive con orgullo. Cuando presentamos la nueva edición de Don de Dios, nuestro objetivo era ofrecer de una manera no solo amena sino sólida, la enseñanza completa de la Iglesia Católica. Tenemos siempre en mente que esta presentación de nuestra fe va a vivir por siempre en el corazón de cada niño y de cada niña. Queremos que cada página inspire sus acciones para manejarse en el mundo siendo reflejo de Jesús; que reflexionen sobre las obras de cada día y que sepan encontrar consuelo en el perdón que Jesús nos ofrece cuando tomamos decisiones equivocadas. Queremos ayudarlos a mantenerse siempre cerca de Jesús, a aprender el lenguaje de las oraciones, esas mismas oraciones que sus padres, sus abuelos y tantas generaciones antes han utilizado para comunicarse con Jesús. Pero también hemos querido hacerlo como hijos de este tiempo, incluyendo elementos visuales y tecnológicos que las nuevas generaciones entienden bien. El poder de la voz y la imagen acompaña a los libros en la colección de videos que tanto ayudan a los catequistas a explicar la fe y a los niños a entenderla.

Para Loyola Press, es especialmente motivo de orgullo el hacer posible que todos los niños y todas las niñas puedan recibir el Cuerpo y Sangre de Jesús. La energía y el tesón que hicieron posible la creación de los Kits Adaptativos para la Reconciliación y la Primera Comunión es uno de los logros que nos hacen sentir más cerca de Jesús también a nosotros. Conseguimos que su palabra, su Cuerpo y su Sangre llegaran a todo un colectivo que durante demasiado tiempo fue desatendido. El orgullo y la gratitud de estos niños son también nuestros.

Para todos esos niños, el Papa Francisco ha dejado el regalo de su enseñanza directa. Las preguntas que nuestros hijos nos hacen sobre nuestra fe siempre son importantes. En su libro Querido Papa Francisco él mismo responde con calidez, respeto y rigor a esas preguntas enviadas por niños de todo el mundo. Nunca antes un Papa había contestado las preguntas de los niños. ¡Muchas tan difíciles! El Papa Francisco a sabiendas que todos necesitamos cultivar una relación cercana con Jesús desde pequeños, no ha dudado en atender esta necesidad inspirándolos a mantener despierta la curiosidad. Nuestro deseo es que las familias se sientan inspiradas a conversar sobre la fe en este tiempo de Pascua y aún en medio de los quehaceres cotidianos.