V Encuentro: un impacto inesperado

El impacto que el V Encuentro ha tenido no lo imaginaba nadie, ni siquiera los obispos de EE.UU., dijo Roberto Rojas, miembro del Equipo Nacional de Acompañamiento (ENAVE) del V Encuentro y asesor de enlace para la comunidad hispana en Catholic Relief Services.

“Creo que nadie comprendió completamente lo que significaría”,

comentó Rojas durante una pausa en el retiro para ministros hispanos, reunidos en el Centro de Renovación Redentorista el 4 de abril.

“Siento que realmente hemos captado las voces de los fieles”, dijo. Rojas y Michelle Montez, directora ejecutiva de la División de Ministerios Pastorales de la Arquidiócesis de Santa Fe, dirigieron un retiro para ayudar a los ministros hispanos de 10 diócesis –de los estados de Arizona, Nuevo México, Utah, Colorado y Wyoming– a formular una declaración pastoral para guiarse a lo largo de su proceso de implementación de las metas de las reuniones regionales y nacionales celebradas en 2018.

El V Encuentro Nacional del Ministerio Hispano/Latino fue una reunión eclesial histórica de 3,000 líderes y delegados hispanos/ latinos de diócesis, movimientos eclesiales, escuelas, universidades y organizaciones católicas de todo el país. El primer Encuentro tuvo lugar en 1972.

Un objetivo nacional del V Encuentro era identificar líderes del ministerio hispano, dado que el número de católicos hispanos continúa aumentando, para integrarlos en roles de liderazgo parroquiales, diocesanos y nacionales. Las tendencias demográficas sugieren que para mediados de este siglo los católicos hispanos serán la mayoría de los católicos de Estados Unidos.

Rojas señaló que si bien en general los líderes católicos estadounidenses cuentan con la guía de la Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU (USCCB), el impulso para lograr el ascenso de líderes hispanos a roles parroquiales, diocesanos y nacionales, originará más bien desde las raíces.

“Tenemos que celebrar el hecho de que hemos asumido el liderazgonosotros mismos”, dijo Rojas, reconociendo que un “momento de Pentecostés” como este, o iniciativa laica, es “contracultural a la percepción que tenemos de la Iglesia en EE.UU.”.

Este liderazgo libera en cierta medida a la USCCB, pero no del todo.

Rojas sugirió que la conferencia de obispos podría exhortar a las diócesis de manera contundente a asumir un rol más activo en la identificación, capacitación y promoción de candidatos hispanos.

Dijo que a medida que más líderes hispanos obtienen maestrías en universidades católicas, cada vez hay más candidatos viables, pero los líderes diocesanos nunca les piden a esas escuelas los nombres de esos candidatos cuando van a llenar una vacante.

Por otra parte, las diócesis también necesitan ver candidatos hispanos como opciones viables para cargos que no sean los que típicamente se ofrecen a los católicos hispanos.

“Los católicos hispanos no estamos separados de la Iglesia… Entendemos perfectamente que no se trata de servir solamente a los católicos hispanos de EE.UU.”, dijo. “Somos capaces de servir a todos”.

Los líderes de la Iglesia también deben esforzarse más para animar a líderes hispanos a considerar el llamado al ministerio. Católicos hispanos “seremos los primeros en reconocer” que con tan pocos líderes de ministerios hispanos diocesanos y nacionales que sirvan de ejemplo, muchos candidatos capaces nunca consideran dedicarse al servicio a la Iglesia, dijo Rojas.

Cuando los obispos y los sacerdotes les ofrecen roles de liderazgo, se les enciende la lucecita.

“Puedo comenzar a ver mi vida en términos de ministerio. Este es un llamado. Es importante para mí verme como líder católico”, añadió.

Con la predicción de que en términos culturales la mitad de la población católica de EE.UU. será hispana para el año 2050, el liderazgo de la Iglesia se beneficiaría mucho de la incorporación de enfoques y tradiciones religiosas hispanas en las operaciones pastorales y administrativas en general. Por ejemplo, la expresión “Pastoral de Conjunto”, que ha ganado popularidad con el crecimiento del movimiento nacional de Encuentro y los concilios de la Iglesia en América Latina, no tiene una traducción directa al inglés. Incorpora aspectos de colaboración y evangelización, y en la declaración pastoral se ha traducido como “Communion in Mission”.

“En muchos documentos de los obispos de EE.UU. publicados en inglés ese término ha quedado en español”, dijo. Los líderes católicos hispanos entienden que parte de su experiencia cultural implica trascender sus comunidades parroquiales hacia un ámbito más amplio del mundo.

“Nuestra misión es transformar la sociedad”, añadió Rojas. “Realmente debemos edificar el Reino más allá de las fronteras de nuestra Iglesia”.

2019 © Articulo y fotos por  MICHAEL BROWN,Catholic Outlook. Publicado con permiso. Todos los derechos reservados.

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