Más allá de Tucson: V Encuentro Regional

La delegación de 80 católicos que viajará a Phoenix al V Encuentro Regional del 23 al 25 de febrero quizá sea el grupo pionero menos conocido de la Diócesis de Tucson. La hermana domínica Gladys Echenique expresó el 9 de enero que este logro es fruto de la dedicación y el trabajo constante del Ministerio Hispano de la Diócesis de Tucson.

Contratada en el año 2012, la Hna. Gladys fue quien propuso y redactó el plan pastoral del Ministerio Hispano que facilitó la expansión de programas de formación de líderes. Antes de 2015, año en que se implementó el plan, en la diócesis había 178 líderes hispanos con certificación de Nivel I –nivel de catequista– y ninguno de Nivel II. Ahora hay casi 400 ministros hispanos certificados a Nivel I, y otros 110 a Nivel II.

Todos los miembros de la delegación cuentan con capacitación de Nivel I o superior, según lo expresado por la Hna. Gladys.

«Nuestra gente está hambrienta de formación», dijo. «Está hambrienta de capacitación, y una vez que la reciben ayudan a sus párrocos y colaboran más en las parroquias contribuyendo de esa manera al trabajo de evangelización».

La Hna. Gladys y los directores de ministerios hispanos de otras diócesis de la región presentaron los informes solicitados para la asamblea provincial de obispos de la Región XIII, celebrada en Phoenix el 19 y 20 de diciembre. Los informes incluían detalles del progreso del ministerio hispano en la diócesis de Tucson a partir de 2012, y un resumen de las conclusiones del V Encuentro que será presentado en la reunión regional.

El V Encuentro es parte de una serie de diálogos nacionales que comenzaron en 1972, cuando los obispos de EE.UU. reconocieron la necesidad de acercar e incluir en la Iglesia a la creciente y fervorosa población hispana. Los Encuentros de 1977, 1985 y 2000 fueron dando mayor relieve a la conversación a medida que aumentaba el número de hispanos católicos y su participación en puestos de liderazgo en la Iglesia.

En el informe del V Encuentro diocesano se destacaron cinco temas centrales:

  • El ministerio parroquial hispano es muy importante.
  • La formación continua de los líderes hispanos es esencial.
  • Acercarnos a los jóvenes y adultos jóvenes para incluirlos es una prioridad inmediata.
  • Se necesita de un mayor movimiento evangelizador de las familias.
  • Es preciso acercase más a los católicos que viven en zonas remotas de la diócesis y a aquellos que no se sienten bienvenidos en la Iglesia.

Teresita Kontos, voluntaria de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Yuma desde hace una década, asistirá al V Encuentro regional y está muy contenta con los informes de la Vicaría Yuma-La Paz, una zona con una numerosa población hispana.

«He visto la respuesta positiva de los grupos», dijo Kontos. «Los he visto participar en los encuentros parroquiales y diocesanos donde tienen la oportunidad de compartir experiencias y reflexiones sobre sus sueños y aspiraciones, así como las numerosas necesidades y obstáculos que nuestra comunidad enfrenta».

Uno de los ministerios en que ella participa es el de atención pastoral para trabajadores migrantes. «El ministerio se dedica a la evangelización de los agricultores migrantes e inmigrantes, y los motiva a compartir sus dones y talentos en su comunidad y sitios de trabajo», añadió. Este apostolado de Iglesia en salida es lo que ella espera que surja del V Encuentro.

A medida que los líderes hispanos responden al llamado a ocupar cargos de liderazgo cada vez más altos en la Iglesia estadounidense, va aumentando la necesidad de ofrecerles formación y capacitación continua, dijo Kontos.

«Somos protagonistas de la Nueva Evangelización y debemos estar bien preparados para dar testimonio de fe y saber cómo explicar las enseñanzas de la Iglesia Católica a nuestros hermanos y hermanas. Esta es una maravillosa labor que debemos asumir con amor pero también como una gran responsabilidad».

Oscar y Diana Harper son un matrimonio de Tucson que ha ayudado a varias parroquias de la zona con el proceso del Encuentro.

«Nos dimos cuenta de que el V Encuentro es un proceso muy bien diseñado para recabar información de base en la comunidad y presentarla en un formato condensado», dijo Oscar. «El proceso permite determinar cuáles son los temas que la gente considera importantes y necesitados de atención».

Los Harper comentaron que es importante ofrecer formación continua. De esa manera, la gente podrá adquirir las habilidades y conocimientos requeridos para el liderazgo en la Iglesia.

La Hna. Gladys dice que la mejor parte todavía estar por llegar.

«El Encuentro no es un evento aislado, sino un proceso integral que se ha estado desarrollando en la Diócesis de Tucson y en diócesis de todo el país desde hace dos años como extensión de la iniciativa de los obispos de EE.UU. para integrar a la comunidad hispana en la Iglesia», señaló.


«Mi experiencia personal en este proceso me dice que hay que acompañar a la gente, ayudarlos a entender que todos y cada uno de nosotros hemos sido llamados a ser discípulos misioneros, como lo ha dicho y nos lo recuerda el papa Francisco», dijo la Hna. Gladys. «Dios conoce los dones de cada uno de nosotros y cómo se corresponden con Su misión, dones que otros no poseen. Yo rezo para que tanto el Encuentro Regional como el Encuentro Nacional sean un tiempo de gracia y realización para toda la Iglesia».

2018 © Articulo y fotos por Michael Brown, Catholic Outlook, Diócesis de Tucson.

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